La empatía de Paco Poyato

"La clave está en la empatía que entablas con la persona fotografiada, eso te lo da todo."

Hola Paco, ¡bienvenido a a Harpo! Cuéntanos un poco sobre ti: ¿quién eres y a qué te dedicas?

¡Hola! Antes de empezar, me gustaría agradeceros el espacio que me brindáis para poder hablar un poco sobre la Fotografía y mi relación con ella. Me llamo Paco, soy fotógrafo y vivo en Castellón de la Plana. 

Sabemos que tu relación con la imagen viene de lejos, pero ¿nos puedes explicar qué fue lo que hizo que te decantaras por estudiar fotografía y qué es lo que hoy mismo te mueve a seguir disparando?

Como muchos jóvenes durante su adolescencia, no tenía bien claro a lo que me quería dedicar, no había nada que realmente me sedujese; siempre me había gustado el cine -¿a quién no?, lo que sería la primera semilla-, pero no dejaba de ser nada más que puro entretenimiento.

Si tuviera que destacar lo que realmente hizo “click” en mí, sin duda, fueron aquellos vídeos musicales que veía en la televisión a finales de los 90’s. Gracias a estos y a creadores como Michel Gondry o Spike Jonze, por nombrar a los más destacados, debo mi incursión en el mundo de la imagen. Por aquel entonces, me encontraba cursando los estudios de Inglés en la Universidad y, debido a un vago interés en la disección del lenguaje hablado, unido a mi creciente interés por otras vía de expresión, decidí dar un cambio y apostar por el mundo de la imagen.

Formas parte del grupo de fotografxs que estudiaron con Julián Barón en la escuela BLANK PAPER, ¿Cómo crees que influenció esto a lo hora de relacionarte con la imagen y con la fotografía?

¡Con Julián empezó todo! Bromas aparte, en ese momento trabajaba como redactor gráfico en un periódico de Castellón -mi primer contacto profesional con la fotografía-, y bueno, el uso que hacía de la imagen era meramente documental; crear el archivo que tratase de la manera más objetiva posible -si cabe esa posibilidad en un medio de comunicación-, sobre un tema encomendado, era mi acometido. Por lo que te puedes imaginar el cambio que supuso conocer otras vías alternativas de entender la fotografía, en este caso como la de un lenguaje autónomo que me permitía poder hablar con voz propia. 

Uno de los primeros proyectos con el que te conocimos fue "Pugilato", en él documentaste el día a día de los integrantes de un club de boxeo en Castellón. ¿Nos puedes explicar cómo nació este proyecto y qué recuerdo tienes de él después de varios años? 

Este proyecto nace durante mi etapa de estudiante con Julián, y se desarrolla gracias a una beca que me concedieron por aquel entonces. Recuerdo este trabajo como el momento de ruptura con ese tratamiento, digamos, más ligado a un uso tradicional de la fotografía documental para ir hacia terrenos de carácter más personal; echando la vista atrás, en ese gimnasio había uno más luchando por cambiar y no lo sabía.

"La improvisación es clave en los festivales de música. No hay tiempo para la razón y tienes que dejarte llevar por la intuición"

A nivel profesional cubres un montón de festivales de música, ¿qué es lo que te atrae de estos eventos en concreto?

Vengo del mundo de la prensa local y eso me ha hecho trabajar en espacios de toda índole en los que la improvisación juega un papel importante; por hacer una analogía, el día a día vendría a ser como el de hacer un plato lo más digno posible con aquello que te queda en la despensa un domingo cualquiera, es decir, uno debe trabajar con los elementos que tiene a su alrededor y sacar el máximo provecho de ellos.

Esta forma de trabajar, la de la improvisación, es clave en los festivales de música. No hay tiempo para la razón y tienes que dejarte llevar por la intuición; sin duda, es de lo que más me atrae de trabajar en estos espacios.

Luego está la interacción que se crea con los asistentes a estos espacios de ocio, en ellos suelen estar más desinhibidos, lo que me permite trabajar con mayor seguridad -la calle es maravillosa pero se ha vuelto un poco más violenta, al menos desde mi punto de vista-, y si a eso le sumas ya la labor documental, pues tienes una instantánea de la sociedad contemporánea a través de las representaciones del ocio.

"Respecto a la forma en la que se afrontan los proyectos personales y los encargos, la diferencia está en lo que se autoimponga uno mismo, y eso depende del grado de seguridad en tu trabajo."

Tanto a nivel personal como profesional, en tus fotos se ve un acercamiento muy directo a los sujetos a los que fotografías. ¿Cuál crees que es la clave para conseguirlo? Nos podrías decir también si varía mucho la manera en que afrontas un proyecto personal o la de un encargo profesional? 

Creo que la clave está en la empatía que entablas con la persona fotografiada, eso te lo da todo, pero claro, esa empatía no es gratuita. Me explico, tiene que surgir una química entre el sujeto fotografiado y la persona que está detrás de la cámara; y eso no siempre surge de la misma manera, hay muchos factores en juego: como el ambiente, el sujeto a fotografiar y claro está, uno mismo.

Respecto a la forma en la que se afrontan los proyectos personales y los encargos, la diferencia está en lo que se autoimponga uno mismo, y eso depende del grado de seguridad en tu trabajo. Hay otros factores que también influyen, como la línea editorial del medio, en el caso de los encargos.

Actualmente estás exponiendo tu proyecto "Wish you where here" en varias salas de Castellón y Valencia; ¿nos puedes contar un poco más sobre este proyecto y cómo está siendo el recibimiento por parte del público?

Pues creo que el recibimiento está siendo positivo; recientemente estuvo expuesta en Castellón, en la “Llotja del Cànem”, en el marco del Programa FotoGràficament; y ahora se va a Valencia, a LASTRESNEGRAS, un espacio artístico dedicado a la Fotografía -una rara avis en estos tiempos-, gestionado por el también fotógrafo Rafael Tanaka Monzó, el cual me ha brindado la oportunidad de mostrar allí este trabajo.

La idea detrás del mismo es, a través del estudio de los macro festivales de música, reflexionar sobre la relevancia que tiene la cultura del entretenimiento en la sociedad contemporánea. Temas como son la cultura de masas, la globalización o la banalidad se ven representados en estos espacios creados para el ocio y el consumo, lo que da como resultado una instantánea de la sociedad contemporánea en sus momentos de esparcimiento.

Desde mi punto de vista, vivimos en tiempos en los que el ocio, o mejor dicho, un entretenimiento puramente banal es utilizado como una herramienta de control/alienación sobre la sociedad contemporánea. El estudio de estos espacios me sirve a modo de metáfora para hablar de una realidad que nos atañe a todos. El titular de un artículo -más que acertado-, que leí sobre estos espacios, rezaba: “Los macro-festivales o la expresión pop del capitalismo más brutal”. En eso se está convirtiendo el ocio, en un mero objeto de consumo. No se trata de demonizar estos espacios ni al ocio en general, tal vez se me pueda acusar de apuntar hacia aquel que es vacío y banal junto a la idea que está detrás de todo ello. 

"Vivimos en tiempos en los que el ocio, o mejor dicho, un entretenimiento puramente banal es utilizado como una herramienta de control/alienación sobre la sociedad contemporánea."

Si solo pudieras elegir una cámara y un carrete. ¿Cuál elegirías?

No he probado la Contax G2, hablan muy bien de ella, aunque cualquiera vale, siempre que funcione; yo me quedaría con mi Nikon F-801 y como carrete el Kodak Portra 400; da unos tonos cálidos excelentes, sobretodo en rojos y naranjas.

¿Nos puedes decir un fotógrafo o fotógrafa que te hayan marcado?

Esta es una pregunta un poco complicada, ya que hay muchos referentes y no solo de fotografía… Pero respondiendo a la pregunta, diría, a nivel nacional, y de los contemporáneos, Ricardo Cases; creo que tiene el ojo más fresco y desenfadado, de él destacaría cómo estos dos atributos enriquecen renovando al medio.

Además, me gusta y respeto mucho el trabajo junto a la trayectoria de artistas vinculados a la fotografía como Jesús Madriñán, Bego Antón, María Moldes, Laura Silleras, Antonio Xoubanova, Aleix Plademunt, Txema Salvans, Sergio Belinchón, Rafa Tanaka, -por citar algunos-, y por supuesto ¡Cristóbal Hara!

A nivel internacional, Martin Parr, Stephen Shore, Wolfgang Tillmans, Paul Graham, Harry Gruyaert; hay tantos… Desde un punto de vista formal y temático, te diría, sin duda, Martin Parr; me encanta la forma que tiene de diseccionar a la sociedad contemporánea a través de temas, a priori banales, como son la sociedad de consumo y la globalización, sazonado todo con ese inconfundible toque de humor británico.

De Stephen Shore destacaría su labor a la hora de desacralizar la fotografía artística en pro de una arriesgada apuesta por el género del snapshot y el uso del color. De Tillmans destacaría como ha sabido introducir en su trabajo elementos de la cultura de masas -como la fotografía publicitaria- para retratar a la sociedad contemporánea a través de las subculturas, además de un sincero activismo político presente toda su obra.

Si tuvieras que recomendarnos un fotolibro, ¿cuál sería?

Voy a ir a lo seguro, pero no por eso menos importante, “The Last Resort”, de Martin Parr; y “American Surfaces”, de Stephen Shore. Dos de mis mejores compras.

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Para acabar, si se me permite, no me gustaría despedirme sin antes poner una nota musical con la que dar por finalizada la entrevista; qué mejor manera de decir adiós, ¿no? Faboy Slim - Praise You


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