El cuerpo de Alba Duque

"Siempre me ha sorprendido que hablemos de nuestro cuerpo como si fuera algo ajeno; decimos cosas como «odio mi cuerpo», pero yo no veo la posibilidad de existir si no es en nuestro propio cuerpo."

Hola Alba, ¡bienvenida a Harpo! Cuéntanos un poco sobre ti: ¿quién eres y a qué te dedicas?

Hola, ¡muchas gracias! Quién soy es una pregunta que en general parece un mar gigante y que no sé responder. Me dedico a la fotografía, trabajo en proyectos personales y en publicidad, mayormente. Normalmente siempre en encargos que tienen que ver con diversidad, o bañados por una mirada de género.

¿Recuerdas en qué momento te empezaste a interesar por la fotografía y cuándo decidiste dedicarte plenamente a ella?

No recuerdo el momento exacto pero sí tener cámaras en las manos desde muy pequeña, guardo con mucho cariño la primera foto que hice y que mi padre decidió incluir en el álbum familiar. Era una foto de mi abuela, mi padre y mi hermano en el cochecito, yo tenía 4 años. 

Creo que para mí era una manera de que no se me escaparan los recuerdos, pero no lo vi como algo a lo que me dedicaría hasta hace 4 o 5 años, cuando decidí estudiar en serio y empecé a trabajar de asistente en estudios.

"Guardo con mucho cariño la primera foto que hice y que mi padre decidió incluir en el álbum familiar (...), yo tenía 4 años. Creo que para mí era una manera de que no se me escaparan los recuerdos."

¿Qué te ha impulsado a elegir el cuerpo femenino como tema central en tu trabajo fotográfico? ¿Cómo describirías el mensaje que intentas transmitir?

Supongo que me impulsa algo que tenía dentro. He visto y vivido de cerca lo que el patriarcado nos hace en el cuerpo. Mientras crecía, mi madre era anoréxica. Después competí muchos años en gimnasia rítmica y en baile deportivo, que son disciplinas en las que se machaca mucho la apariencia física, y fui varios años modelo al natural, de pintura y escultura. Supongo que todo eso tenía que salir por algún lado.

Siempre me ha sorprendido que hablemos de nuestro cuerpo como si fuera algo ajeno, decimos cosas como «odio mi cuerpo», pero yo no veo la posibilidad de existir si no es en nuestro propio cuerpo. Creo que en ese mensaje, se esconde un «me odio».. Me parece importante crear referentes diversos para empezar a mirarnos con más amor y aceptación, vivir más conectadas con el cuerpo y recuperar esa autoestima colectiva tan debilitada.

"Me parece importante crear referentes diversos para empezar a mirarnos con más amor y aceptación, vivir más conectadas con el cuerpo y recuperar esa autoestima colectiva tan debilitada."

Has realizado varios retratos grupales de mujeres, cuéntanos cómo ha sido la experiencia. ¿Cómo eliges el lugar y las modelos que forman parte de éstos?

El lugar tiene que cumplir con una serie de requerimientos, pero es sobre todo algo estético y práctico. Que haya espacio, que no nos vayan a multar (no demasiado, al menos), que la paleta de colores sea armónica y que no sea especialmente bonito, porque para bonitas están ellas. Las modelos no las elijo, porque todas tienen cabida.

Cuál ha sido el proyecto o retrato más significativo para ti hasta ahora y por qué?

El primero en el que pienso es uno que hice para una ONG inglesa que lucha por los derechos de las mujeres en cárceles, en el que me encargaron hacer dos retratos a una mujer encarcelada y a una con algún cargo político o judicial.

En ese momento, Carme Forcadell estaba todavía presa, y Ada Colau era alcaldesa de Barcelona, y decidí hacerlo con ellas. Fue precioso, en ambos casos, porque ambas son mujeres que inspiran, al margen de toda política. También me abrió una puerta a descubrir una realidad muy interesante y a menudo desconocida, que es qué pasa en las cárceles y cómo viven las mujeres ahí.

"He visto y vivido de cerca lo que el patriarcado nos hace en el cuerpo."

¿Tienes algún consejo para otras fotógrafas que deseen explorar temas similares en su trabajo?

Sí. Les diría que sean fieles a lo que quieren hacer. Hay mucho trabajo sobre el cuerpo y es fácil entrar en tendencias y copiar, y creo que eso siempre está bien como exploración y como punto de inicio, pero al final tienes que llevar todo eso a algún terreno que sea solo tuyo. Es doloroso, pero cuanto más honesto es, más conecta. Y, al final, eso es lo que buscamos.

Si solo pudieras elegir una cámara y un carrete. ¿Cuál elegirías?

Sobre la cámara, no lo sé. Todavía no he encontrado mi media naranja, es muy frustrante. ¿Recomendaciones? jajajaja Voy probando muchas, y no me caso con ninguna por ahora. Carrete, unpopular opinion, seguramente, pero Kodak Gold.

¿Nos puedes decir un fotógrafo o fotógrafa que te hayan marcado?

Si tuvieras que recomendarnos un fotolibro, ¿cuál sería?

Nan Goldin, The Ballad of Sexual Dependency.


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