El proceso íntimo de Iris Humm

"Creo que las mejores fotografías se dan cuando soy capaz de conectar de esa manera, de identificarme con una historia, lo que me permite también enfrentarme a mi propia narrativa con empatía y vulnerabilidad."

Hola Iris, ¡bienvenida a Harpo! Cuéntanos un poco sobre ti: ¿quién eres y a qué te dedicas?

¡Gracias! Soy Iris, nací y viví en Milán hasta hace 12 años, cuando decidí mudarme a Barcelona. Soy fotógrafa.

¿Recuerdas el momento en que viste que la fotografía sería la profesión a la que te querías dedicar?

Empecé a hacer fotos a los 15 años. Me pasaba el día documentando todo lo que me rodeaba y notaba que lo que más me divertía era hacer fotos, me hacía sentir muy bien. Después de mudarme a España, me tomé un descanso durante unos años y, finalmente, decidí centrarme más en serio en la fotografía. 

En mi mente tenía sentido seguir haciendo fotos y hacer de esto mi carrera, nunca me lo cuestioné. Me encantaba entonces y todavía me sigue encantando.

Tanto en tu trabajo personal como profesional, consigues transmitir una gran belleza e intimidad en tus imágenes. ¿Nos podrías explicar qué es lo que te inspira para crear estos ambientes tan únicos?

La búsqueda es siempre la misma cuando hago fotografías, es un proceso íntimo. Mi cámara me brinda la posibilidad de visitar sitios nuevos, de conocer a gente, de comprender una situación concreta, de entender a quién estoy fotografiando y de estar completamente presente, observando la calidad de la luz y todo lo que pueda percibirse en ese momento.

Intento transmitir eso al máximo en mis fotografías, invitando al espectador a imaginarse a sí mismo en la escena. Siempre he tenido una curiosidad innata y continuada por saber qué es lo que mueve a las personas, cómo se organizan en el mundo y siempre busco una cierta conexión en mis fotografías. Trabajo de la misma forma con proyectos comerciales, busco siempre el mismo lenguaje visual que en mi trabajo personal.

"Siempre he tenido una curiosidad innata y continuada por saber qué es lo que mueve a las personas, cómo se organizan en el mundo y siempre busco una cierta conexión en mis fotografías."

Cómo sueles plantear tus sesiones de trabajo? ¿Tienes algunas pautas que has visto que con los años se vayan repitiendo?

Siempre me aseguro de dormir bien la noche de antes, de confiar en mis instintos, trabajar mucho y, sobre todo, de ser amable: un buen ambiente en el set es esencial.

Sabemos que sueles hacer fotos de forma casi compulsiva, ¿En qué has notado una evolución en tu forma de mirar con el paso de los años? ¿Hay algo a lo que ya no te interese hacerle fotos?

Poco a poco estoy empezando a estar menos interesada en la imagen única, colorida y cuidadosamente compuesta. Me sigue gustando en mi día a día, ya que siempre estoy haciendo fotografías y la luz y el color son muy importantes en mi trabajo. Sin embargo, para mis proyectos personales a más largo plazo, estoy intentando evitar "esconderme" en la composición y la estética para centrarme más en la sensibilidad de una escena, además de en su belleza. Algo así como si tratara de limpiar mi paleta.

Algunos proyectos no serán nunca "seductores", pero sé que me permitirán enfrentarme a la verdad que busco. Antes documentaba compulsivamente, casi como si buscara una respuesta en las imágenes, una pista. Ahora, mi enfoque está cambiando: me doy más tiempo, no me pongo a fotografiar de inmediato, trato de entender lo que estoy haciendo y el por qué.

Creo que las mejores fotografías se dan cuando soy capaz de conectar de esa manera, de identificarme con una historia, lo que me permite también enfrentarme a mi propia narrativa con empatía y vulnerabilidad.

"Algunos proyectos nunca serán 'seductores', pero sé que me permitirán enfrentarme a la verdad que busco."

Hace tiempo que estás trabajando en un proyecto personal sobre tu familia. ¿Nos podrías contar un poco más sobre él y cuándo tienes pensado que vea la luz?

Empecé a fotografiar a mi padre y a mi hermana sin la intención de hacer una obra fotográfica. Surgió de algo muy instintivo y necesario, puede que para entenderme mejor a mí misma, para comprender mi vínculo con ellos y la historia que compartimos. Con el tiempo, he ido viendo cómo estas fotografías evolucionan y reflejan las distintas situaciones por las que he pasado con mi familia.

Mi cámara siempre ha sido una herramienta terapéutica para mí. La uso para lidiar y procesar sentimientos y traumas, ya sean míos o de los retratados. 

Llevo trabajando en este proyecto desde hace 5 años y, a medida que voy cambiando, también lo hace el proyecto en sí. Al principio, la idea era recoger el trabajo en un libro, pero ahora creo que me gustaría que fuera algo más envolvente, una especie de exposición multisensorial donde haya imágenes fijas, imágenes en movimiento y sonido.

"Mi cámara siempre ha sido una herramienta terapéutica para mí. La uso para lidiar y procesar sentimientos y traumas, ya sean míos o de los retratados."

Si solo pudieras elegir una cámara y un carrete. ¿Cuál elegirías?

Minolta TC-1 y Kodak portra 400.

Un fotógrafo o fotógrafa que te haya marcado.

Sian Davey, Alessandra Sanguinetti, Tierney Gearon, Nan Goldin, Christopher Anderson

Si tuvieras que recomendarnos un fotolibro, ¿cuál sería?

Summer Camp de Mark Steinmetz


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