Takuma Nakahira. «La ilusión documental»

"Un árbol no se convierte en un árbol hasta que alguien no se lo mira. Y de la misma manera, una cosa no se puede considerar real hasta que no aparece real para mí ahora y aquí."

Una imagen ya es de entrada imagen de una cosa: la impresión que se fija en la película de una cosa que es aquí y ahora. No es la realidad misma, pero sí que se crea a partir de una correspondencia fija con la realidad. Por lo tanto, hasta en el caso de imágenes que “no se parecen en nada” a lo que se ha querido fotografiar, se tiene que conservar, ni que sean mínimamente, algún tipo de relación.

No me refiero a esa clase de imágenes que, siguiendo un razonamiento evidente, pero a la hora también estéril se utilizan para argumentar que un árbol es un árbol y basta. Al contrario: me refiero al hecho que cuando decimos “árbol”, cuando no intentamos ver un árbol en concreto de la realidad sino solamente la idea general de árbol que expresa la palabra, examinar atentamente el árbol que “ahora” tenemos aquí hace que el concepto o significado que para nosotros acompaña la palabra árbol se vaya enterrando despacio, y eso, hace que la imagen extienda la realidad que la palabra árbol tiene en el interior de cada una de las personas que la observa.

La cámara captura un árbol como un árbol encima de la película por medio de una relación óptica fija. Por este motivo, la imagen se confunde a menudo con la realidad en cuestión. Un ejemplo de esto son las fotografías que certifican la identidad de las personas. Pero en este caso perdemos totalmente de vista quién, dónde y cuándo ha visto el árbol. Y esto no pasa solo con las imágenes de los documentos de identidad, sino que también con los de los reportajes fotográficos o las películas documentales que reivindican de una forma u otra la condición de realistas. Pero, ¿realmente existe un árbol universal objetivo?

Seguramente sí que existe, pero en la medida que no lo podemos hacer presente ahora, aquí, este árbol no debe tener ningún sentido ni al fin, ninguna relación con las personas. Un árbol no se convierte en un árbol hasta que alguien no se lo mira. Y de la misma manera, una cosa no se puede considerar real hasta que no aparece real para mí ahora y aquí.

Nakahira, Takuma, (2018) "La ilusión documental". Barcelona. Ca l'Isidret Edicions, pp. 62-65


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