Aceptar el error con Pierpaolo Del Coco

"Saber reconocer la belleza en el entorno, en el otro, es lo que ayuda a construir una mirada sobre el mundo."

Hola Pierpaolo, ¡bienvenido a Harpo! Cuéntanos, ¿quién eres y a qué te dedicas?

Mi nombre es Pierpaolo, tengo 33 años y soy de Lecce, un pequeño pueblo del sur de Italia. Soy licenciado en informática y actualmente trabajo en una startup como ingeniero de software. Como paso la mayor parte de mi tiempo con datos y algoritmos por mi trabajo, solo puedo dedicarme a la fotografía en mi tiempo libre; por eso me centro exclusivamente en proyectos personales.

En 2019, uno de estos proyectos se concretó en una exposición, titulada I / O - Input / Output, que habla sobre cómo la racionalidad y la imaginación conviven en mí como dos fuerzas contrastantes.

¿Cómo y cuándo empezaste a hacer fotografías?

El amor por la fotografía llegó de repente y hace sólo cuatro años. Fue un momento muy difícil para mí, así que, sin ningún motivo en concreto, probablemente impulsado por las ganas de dedicarme a algo nuevo, compré una cámara digital.  A partir de ahí, lo que pasó es más o menos lo que le pasa a cualquiera que empieza a fotografiar por primera vez: empiezas a mirar el mundo de una forma completamente nueva; y era exactamente lo que necesitaba en ese momento.

Creo que el hecho de no haber tenido ningún tipo de formación fotográfica, al menos al principio, paradójicamente me empujó a experimentar mucho: probé diferentes combinaciones en los ajustes de la cámara con total libertad y me di cuenta de que los resultados más extraños eran los que más me interesaban.

Pero, sobre todo me di cuenta de que la fotografía me ayudaba a sacar fuera todo aquello que no había sido capaz de expresar y había permanecido dentro de mí durante mucho tiempo. Más adelante, fui a una escuela de fotografía, donde pude afinar la técnica, trabajar en proyectos reales y, sobre todo, aprender a apreciar a los grandes autores de la fotografía y enamorarme de ellos.

¿Qué es lo que te gustaría transmitir con tus imágenes?

Soy muy introvertido, por lo que desde el primer momento he utilizado la fotografía como un medio para combatir la timidez y, al mismo tiempo, para llegar al otro. De hecho, mis imágenes son muy íntimas y existe una fuerte correspondencia entre mi estado de ánimo en el momento del disparo y la imagen final. En general, podría decirse que encuentro en mis fotos la misma forma que tienen mis pensamientos. Una forma que contiene una emoción, pero que luego la expone al mismo tiempo.

"Cuando hago una foto, mi objetivo no es capturar un instante preciso; mi intención es más bien la de recrear una suspensión que se acerque al deseo, a la imaginación."

Nos encanta las atmósferas surrealistas que creas con tus fotografías, y que nos conducen a la esfera de los sueños y de la memoria. ¿Cómo consigues esta estética?

Cuando hago una foto, mi objetivo no es capturar un instante preciso; mi intención es más bien la de recrear una suspensión que se acerque al deseo, a la imaginación. Me interesa que los lugares y los sujetos no sean reconocibles; que la imaginación pueda divagar, al desprenderse de esas coordenadas que nos orientan hacia lo que específicamente está retratado en la fotografía. Suprimo los detalles que puedan reconducirnos a un lugar y momento concretos; fotografío a los sujetos fuera de foco, en movimiento o sumergidos en una iluminación deliberadamente surrealista.

En la bio de tu Instagram, hablas de “errores durante el proceso”. ¿Son estos errores intencionales? ¿De qué tipo de errores estamos hablando?

Mi fijación sobre el error en la fotografía está íntimamente ligada al mundo de la informática, de donde vengo. En mi perfil de Instagram escribí Se han encontrado errores durante el procesamiento, lo que en realidad es un doble sentido: por un lado, hace referencia al típico mensaje del software, antes de detenerse porque durante el proceso ha encontrado errores; por otro lado, indica que los errores en mis fotos han aparecido de forma aleatoria durante el proceso: en la toma, durante el revelado o escaneado del negativo y estos les confieren a las imágenes un valor añadido.

Quería resaltar esta contradicción ligada a mi historia como informático: el hecho de que en mis fotos la idea central radica en aceptar el error, cuando en un sistema bien programado, en cambio, esto es justamente lo que uno quiere evitar.

¿Qué te pasa por la cabeza cuando ves los resultados tras revelar tus fotografías?

Me atraen los resultados más extraños, los que se normalmente se descartarían y especialmente aquellas fotografías que contienen errores aleatorios. Con la fotografía analógica, en particular, las posibilidades de introducir estos errores se multiplican a lo largo del proceso: las fotografías pueden contener infiltraciones de luz, pero incluso la película durante el revelado puede en ocasiones sufrir rasguños o abrasiones más o menos evidentes. Todo esto me fascina muchísimo.

"Quería resaltar esta contradicción ligada a mi historia como informático: el hecho de que en mis fotos la idea central radica en aceptar el error, cuando en un sistema bien programado, esto es justamente lo que uno quiere evitar."

¿Qué es lo que te inspira?

Los libros y la poesía son mi verdadera vía de escape. Las palabras son las formas que más me inspiran. Incluso mis fotos conservan el estado de ánimo que evocan esas palabras o versos que en el momento de disparar resuenan en mi cabeza: una especie de cita.

¿Por qué en analógico?

Desde que comencé a experimentar con la fotografía analógica, lo que más me fascina de esta práctica es cómo ésta se encuentra en una evidente contradicción con respecto a la rapidez y frenesí que caracterizan la actual sociedad del performance actual, para citar a Byung-Chul Han (un filósofo que me gusta mucho).

El tiempo que nos separa de la meta, y que estamos dispuestos a esperar, se hace cada vez más corto; por lo tanto, el hecho de encontrar placer en los tiempos aparentemente muertos, así como la ritualidad de los pasos que se suceden en todo el proceso desde el disparo de la imagen en la fotografía analógica, enseguida me pareció algo subversivo. Esto va más allá de un juicio puramente estético, por eso en mis fotografías analógicas consigo hallar una profundidad que difícilmente veo en mis fotografías digitales.

¿Qué cámaras y carretes sueles utilizar?

Aparte de la cámara digital que uso muy poco a estas alturas, tengo varias cámaras analógicas que generalmente alterno; todas son sencillas, con una lente fija de entre 35 mm y 50 mm y son extremadamente ligeras de llevar. Últimamente he usado muchas Canon Canonet QL17 GIII y una Olympus Mju II.

Carretes, generalmente uso la Kodak Portra 160 o 400, o Kodak Gold 200, aunque también suelo usar películas caducadas que compro en stock. Pero hace poco me compré una cámara completamente diferente y mucho más compleja a las que suelo usar: una Pentax 67, con la que he empezado a trabajar con película de 120.

"Benjamin escribió que 'Perderse en una ciudad como quien se pierde en el bosque, requiere aprendizaje'. Del mismo modo, capturar la belleza, incluso en lo más cotidiano, es algo que uno debe practicar a diario."

¿Qué consejo le darías a alguien que está a punto de ver los resultados de su primer carrete?

No creo que esté en la posición de dar consejos técnicos. Lo que me apetece decir es que saber reconocer la belleza en el entorno, en el otro, es lo que ayuda a construir la mirada sobre el mundo. Este pensamiento se aplica para mí en general, no es solo un enfoque fotográfico. Walter Benjamin, en el libro Infancia en Berlín hacia 1900, escribió que Perderse en una ciudad como quien se pierde en el bosque, requiere aprendizaje. Del mismo modo, capturar la belleza, incluso en lo más cotidiano, es algo que uno debe practicar a diario.

Un fotógrafo o fotógrafa que te haya influenciado.

Probablemente, Todd Hido.

Tu fotolibro favorito.

No es fácil responder a esta pregunta, porque cada libro que tengo tiene su propio valor específico para mí. Puedo decir que un libro que me gusta especialmente es Fata Morgana, de Alessia Rollo.


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