Los álbumes de Beatriz Janer

"Para mí, fotografiar es construir un álbum de mi memoria emocional. Es como recopilar en un cajón de sastre algunas sensaciones y emociones que he sentido en un momento determinado."

Hola Beatriz, ¡bienvenida a Harpo! Cuéntanos un poco sobre ti: ¿quién eres y a qué te dedicas?

¡Hola! Muchas gracias por tenerme aquí. Me llamo Beatriz, soy fotógrafa y realizadora audiovisual y nací en Barcelona.

¿En qué momento empezaste a interesarte por la fotografía? ¿Recuerdas cuáles fueron tus primeras fotos?

Recuerdo a mi padre siempre con una cámara encima. Recuerdo querer tenerla entre mis manos pero era demasiado delicada y pesada, así que era como un tesoro inalcanzable. Un día a mi hermano le regalaron una y por primera vez pude jugar con ella y, de ahí, de esa experimentación, salieron mis primeras fotografías, tendría unos 8 años.

Repasando la bio en tu web nos ha llamado la atención una frase que dice; “ …su exquisito uso de la luz que transforma las situaciones de la vida cotidiana en perfectas imperfecciones”. Nos puedes contar un poco más sobre qué es lo que te mueve a disparar y el porqué de esta frase?

Para mí, fotografiar es construir un álbum de mi memoria emocional. Es como recopilar, en un cajón de sastre, algunas sensaciones y emociones que he sentido en un momento determinado.

También hay algo con la observación de los momentos del día a día, me fascina la cotidianidad y la fotografío porque me parece sublime, quizá tenga que ver con la nostalgia. 

Tu trabajo destaca por la fotografía gastronómica y de viajes en varias publicaciones de alcance internacional. ¿Qué es lo que más te atrae de este mundo y con qué parte del proceso disfrutas más?

Empecé a hacer fotos de comida casi por accidente, por probar. Mi amiga Alba de ‘Plateselector’ me encargó un trabajo por allá el año 2013 cuando vivía en Madrid. Siempre me había llamado la atención la gastronomía, pero fotografiarla y conocer sus historias y sus procesos me atrapó.

Observar lo que ocurre en una cocina/restaurante me parece muy emocionante. Disfruto durante todo el proceso, que es casi siempre muy didáctico. Lo mismo pasó cuando empecé de la mano de Paula Móvil en ‘Condé Nast Traveler’, yendo de un país a otro descubriendo lugares increíbles. Lo que más me gusta de este oficio es el cambio, y llegar hasta lugares o conocer a personas o proyectos que te dan la oportunidad de aprender y descubrir cosas que quizá formarán parte de tu futuro.

"Me fascina la cotidianidad y la fotografío porque me parece sublime, quizá tenga que ver con la nostalgia."

Varios de tus trabajos se han publicado en revistas como Condé Nast Traveler, Vanity Fair o Solo Magazine, ¿nos puedes explicar cómo afrontas cada uno de estos proyecto editoriales y si tienes alguna rutina a la hora de ponerte a trabajar? 

Siempre que empiezo un nuevo proyecto hago un ritual casi mecánico; hago un research de adónde voy a ir o dónde se va a disparar, busco referencias, preparo un moodboard digital o físico; me gusta imprimir algunas fotos y poder tocarlas y moverlas, sin una pantalla de por medio. También hablo mucho con el equipo con quien voy a trabajar, pregunto y me aseguro de que todos estemos alineados y a gusto. 

Si el cliente me lo permite, decido el formato. Cada historia se puede contar con un formato diferente y, tanto en video como en foto, busco el que creo que representará la historia como merece, o por lo menos como yo la siento.

Nos encanta tu publicación ‘Ending Story’ nos podrías explicar un poco cómo surgió la idea y cómo fue trabajar con la gente de 'Publications for Pleasure’?

Como casi siempre me sucede, la historia se compone después. Yo voy llenando ese cajón con imágenes y después un día empiezo a entenderlas. Eso es lo que sucedió con ‘Ending Story’, una recopilación de finales que había estado disparando durante dos años sin saberlo o sin darme cuenta.

Estaba en Nueva York haciendo un workshop de fotografía y, tras muchos días comiendo sola en diferentes restaurantes, me di cuenta que estaba repitiendo un patrón: fotografiar mesas acabadas. Al cabo de unos días, quedé con mi amigo Pau para desayunar, y cuando terminamos hice una foto de los restos. Él comentó de repente, ves; ya estás haciendo otro ‘Ending Story’.

Y así, con todos los finales que veía en las fotografías que había hecho años atrás, les lancé la historia a Bea Bascuñán y Albert Jornet (‘Publications for Pleasure’, ‘SOLO Magazine’) y junto con la ayuda de Lucía Boned (‘Terranova’), nació el fotolibro.

"Cada historia se puede contar con un formato diferente y, tanto en video como en foto, busco el que creo que representará la historia como merece, o por lo menos como yo la siento."

¿Dónde te ves en un futuro próximo? ¿Algún proyecto en mente?

Me veo haciendo lo que hago en el presente, con la misma energía y la misma ilusión. Estoy trabando en el próximo fotolibro.

Si solo pudieras elegir una cámara y un carrete. ¿Cuál elegirías?

Pentax NII 645 con un Kodak Portra 400.

Un fotógrafo o fotógrafa que te haya marcado.

Sophie Calle, Saul Leiter, Wolfgang Tillmans, Marcus Nilsson...

Si tuvieras que recomendarnos un fotolibro, ¿cuál sería?

'There is nothing new under the sun', de Kata Geibl. 


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